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BANCO CENTRAL DEL ECUADOR

En el BCE se impulsa un diálogo sobre violencias de género y empoderamiento económico

Miércoles, 11 Marzo 2020 16:14

Bajo el nombre Violencias de género y empoderamiento económico, el miércoles 11 de marzo de 2020 se realizó en el Banco Central del Ecuador un conversatorio organizado por esta institución en conjunto con la Delegación de la Unión Europea (UE) en Ecuador y ONU Mujeres. En el encuentro intervinieron Verónica Artola Jarrín, gerente general del Banco Central del Ecuador; Marianne Van Steen, embajadora de la Unión Europea en Ecuador; Bibiana Aído, representante de ONU Mujeres en Ecuador; y, Alexandra Moncada, representante de la organización de cooperación CARE en Ecuador.

Cada una de las participantes, desde diferentes enfoques, abordó el impacto de la violencia de género en la economía. Así, la Gerente General del Banco Central hizo una reseña de algunos de los principales indicadores en Ecuador que reflejan situaciones de inequidad por razones de género, como el acceso al empleo, la remuneración, el tiempo dedicado al trabajo en el hogar y el acceso al crédito. “Si una mujer no tiene acceso al trabajo y se reproducen situaciones de violencia en su hogar siempre tendrá mayores dificultades para romper ese círculo”.

De allí que en el BCE, por ejemplo, ha puesto un énfasis en disminuir las brechas de género con acciones tanto al interior como al exterior de la institución, como los encuentros territoriales de Mujeres Líderes por la equidad de género o los Encuentros por una Economía Equitativa desde la perspectiva de género, la adscripción del Banco Central a los Principios de Empoderamiento de Mujeres (WEPs) de las Naciones Unidas o la entrega del Crédito Crece Mujer No Más Violencia conjuntamente con BanEcuador. Precisamente, sobre este último punto, Verónica Artola puso énfasis en la importancia del crédito para romper con el círculo de violencia por razones de género. “Es un buen negocio impulsar a las mujeres y que estén incluidas”, resaltó.

Por su parte, Marianne Van Steen llamó a la reflexión sobre los avances logrados y presentó la iniciativa Spotlight, impulsada por la Unión Europea e implementada a través de Naciones Unidas, con el fin de eliminar la violencia contra las mujeres y niñas en América Latina y en especial el femicidio. La iniciativa cuenta con un presupuesto de 2,9 millones de dólares para Ecuador. “La Unión Europea, hace algunos años, decidió enfrentar este flagelo, no solamente con palabras sino con importantes fondos. Buscamos poner la atención sobre la violencia hacia las mujeres y niñas, sacándola a la luz pública y convirtiéndola en el centro de todos los esfuerzos encaminados a hacer realidad la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, explicó la Embajadora.

En esa misma dirección apuntó la intervención de Bibiana Aído, quien enfatizó su discurso en los esfuerzos desplegados para acabar con problemas de género. “Las mujeres han conseguido la igualdad de género en múltiples áreas, pero hay dos que registran un avance lento: violencia y empoderamiento económico. Las tres cuartas partes de los países tienen leyes de violencia de género, pero eso no ha evitado que este problema sea una pandemia”, destacó. De allí que considere que es fundamental avanzar hacia un cambio de modelo económico en el que las condiciones de inequidad sean superadas. “Sin igualdad de género será muy difícil cumplir con la Agenda 2030”, concluyó.

Finalmente, Alexandra Moncada pasó revista a ejemplos concretos sobre experiencias de aprendizaje y formación en transferencias monetarias a escala mundial, con énfasis en América Latina y Ecuador. “Hay que fortalecer las capacidades de las mujeres para acceder al mercado financiero”, fue una de las ideas clave expresadas por Moncada.

Como parte del conversatorio se presentaron los casos de Quimera y Plaperts, dos organizaciones de la sociedad civil que brindan el servicio de atención a sobrevivientes de Violencia Basada en el Género (VBG) en la provincia de El Oro, atendiendo a migrantes y refugiadas a través de transferencias monetarias. Esta experiencia mostró que las mujeres pueden superar y salir del círculo de violencia si son adecuadamente acompañadas, reciben asistencia financiera y apoyo para iniciar sus emprendimientos, a la vez, que tienen acceso integral al proceso de reparación de sus derechos.